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[07 -12-2016] Prevenir la hepatitis B y C, importante para la región

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San Salvador, 7 de diciembre de 2016. Recientemente El Salvador fue el escenario que acogió durante dos días a diversos especialistas regionales para trabajar de forma conjunta en una respuesta de salud pública a las hepatitis virales B y C.

“Existe un interés por parte de los países de tener una respuesta más organizada y eficiente para las hepatitis virales, porque esto supone un importante problema de salud pública que afecta a muchas personas en sus países, por lo tanto queremos organizar los datos, qué tienen que hacer los países para tener mejores datos y el paso siguiente será planificar la respuesta basado en esa evidencia para que seamos lo más efectivos y exitoso posible”, explicó la especialista Mónica Alonzo, quien trabaja para la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Washington y también es asesora regional para temas como el VIH, ITS y hepatitis virales.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) se calcula que hay más de 2000 millones de personas infectadas con el virus de la hepatitis B  en todo el mundo, de los cuales 7,4 millones residen en el continente americano. Mientras tanto por hepatitis C se estima 7,2 millones de personas infectadas en el continente americano.

La especialista de OPS explica que las hepatitis virales son consideradas epidemias silentes, es decir, afectan a un gran número de personas en la región, pero muchas no saben que están infectadas.

“Varios millones de personas están infectadas por hepatitis B y C en la región, con una afección crónica importante, porque les puede llevar a secuelas como la cirrosis, el carcinoma hepatocelular, cáncer de hígado...Sino lo saben no pueden acceder al diagnóstico o medicamentos que necesitarían para frenar la infección o curar la enfermedad.” detalló Alonzo.

El tema recobra mayor importancia cuando el tercer Objetivo de Desarrollo Sostenible indica que hay que garantizar una vida sana  y promover el bienestar para todos en todas las edades, por lo que se identifica por primera vez a las hepatitis virales  como un desafío  para la salud pública global e insta a los países a seguir expandiendo y actualizando sus respuestas nacionales a las hepatitis virales con la perspectiva de erradicación.

Es así que en 2016, la OMS promueve el desarrollo de políticas e implementación de intervenciones innovadoras, efectivas, eficientes, y sostenibles, teniendo como guía la Estrategia Global del sector salud para la prevención y control de las hepatitis virales (2016-2021).

Durante la reunión en el país, las y los especialistas de diversas naciones hicieron una autoevaluación de sus sistemas de vigilancias y desarrollaron una serie de recomendaciones para mejorar la producción de información y análisis de las hepatitis virales B y C dentro de los sistemas de información nacionales.